La Francmasonería tiene como objetivo el perfeccionamiento moral de sus miembros, así como el de la humanidad entera y busca combatir el vicio, abatir la ignorancia e inspirar el amor a la humanidad.
lunes, 3 de agosto de 2009
miércoles, 3 de diciembre de 2008
miércoles, 27 de agosto de 2008
martes, 29 de julio de 2008
viernes, 11 de enero de 2008
Nuestra cuota inicial
-Vengan conmigo y les mostraré en qué barrio esta la casa que le corresponde a cada uno. Ello dependerá de la cantidad de amor que cada cual haya ofrecido en la tierra a los demás. Aquí la única cuota inicial que se recibe para su habitación eterna es la caridad y el buen trato que jamás hayan dado en la tierra.
Y los fue guiando por barrios de lujo como ella jamás pensó que pudiera existir. Llegó a un barrio hecho todo de oro, casas de oro, puertas doradas, paredes y techos de oro, una maravilla. Y San Pedro exclamó:
- Aquí los que gastaron mucho dinero en ayudar a los necesitados, los que su amor a os demás, sí les costó en su vida!.
Y fueron entrando todos los generosos, los que partieron su pan con los hambrientos, los que regalaron sus vestidos a los pobres, consolaron a presos y visitaron a los enfermos. La señora quiso entrar, pero un ángel la detuvo al tiempo que le decía:- Perdóneme pero usted en la tierra no daba sino migajas a los demás, jamás dió nada que en verdad le costara tiempo o dinero. Este barrio es solamente para los de corazón generoso.
Y no la dejó entrar. Pasaron luego a otro barrio de la eternidad. Todas las cosas estaban construidas de marfil. Toda blancura y elegancia nunca vista. La señora se apresuró a entrar en tan hermoso barrio, pero un Angel Guardián la tomó del brazo y le dijo:
- Me da pena señora, pero en esta parte es donde residen solamente aquellos que tuvieron un trato limpio y sincero hacia a los demás, usted era una persona muy corriente en hablar, dura, criticona y a veces hasta grosera en su trato.
Y mientras los demás entraban gozosos a tomar posesión de sus lujosas casas, la pobre mujer se quedaba afuera mirando con envidia a aquellos que habían sido tan afortunados. Ella no pudo entrar, le faltaba la cuota inicial: haber tratado bien a los demás. Siguieron luego a un tercer barrio. Toda era más puro de cristal, todos brillantes y hermosos. La señora corrió a tomar posesión de una de aquellas maravillas, pero el Ángel Portero la detuvo y le dijo muy serio:
- En su pasaporte dice que usted, no se interesó ni poco ni mucho por instruir a los demás. Y usted nunca se preocupó porque las demás personas con las que usted vivía se volvieran mejores. Así que no hay casa para usted, le falta la cuota inicial de haber colaborado, para que otros se instruyeran en las cosas del Señor.
Entristecida, la pobre mujer veía, que entraban miles de personas muy alegres a tomar posesión de su casa, mientras ella con un numeroso grupo de egoístas era llevada cuesta abajo hacia un barrio verdaderamente feo y asqueroso. Todas las habitaciones estaban construidas de desechos. El único material que se había utilizado para la construcción de aquella casa, eran de objetos basura. Ella se tapó la nariz porque la fetidez era insoportable y quiso salir huyendo. No obstante el guardia del barrio le dijo muy seriamente:
- Una de estas casas será su habitación eterna, ven a tomar posesión de ella.
La mujer gritó angustiada que no, que eso era horrible, que jamás sería capaz de vivir en semejante montón de basura y el Angel le respondió:
- Señora esto es lo único que hemos podido construir con la cuota inicial que usted envió desde la tierra. Las habitaciones de la eternidad las hemos construido con los materiales que las personas manden desde el mundo. Usted solamente enviaba cada día egoísmo, malos tratos a los demás, murmuraciones críticas, palabras hirientes, odios, tacañerías y envidias.
¿Que más hubiéramos podido construirle? Usted misma nos envió el material para construirle su mansión.
La mujer empezó a llorar y a decir que ella no quería vivir ahí. Y de pronto para zafarse de las manos de que quienes quería hacerle entrar semejante casa, dió un salto y... se despertó, tenía la almohada empapada en lágrimas.
Sin embargo, aquella pesadilla le sirvió de examen de conciencia y desde entonces empezó a cambiar su vida y el material que enviaba como cuota inicial para la construcción de su mansión eterna.
Y USTED... Se ha preguntado: ¿Qué clase de material está enviando para que construyan la casa donde vivirá eternamente? Aún estamos a tiempo de cambiar el material de nuestra cuota inicial, empiece por amar a los demás, como nos amamos a nosotros mismos...
MARGARITA
viernes, 5 de octubre de 2007
Gloria al Gran Almirante Q:. H:. Miguel Grau

Gloria a Elías Aguirre.
Gloria a la tripulación del Huáscar.
Gloria al Monitor Huáscar.
Cuando Theodore Roosevelt, ex Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica (1901-1909), visitó a la Armada Chilena en Noviembre de 1913, estando a bordo del Crucero O'Higgins y ante el almirantazgo chileno dijo: "Necesito hacer una peregrinación para visitar el monitor "Huáscar", el mas famoso y recordado blindado que haya existido y en el cual se ejecutaron los actos de heroísmo mayores que jamás se han hecho en otro blindado de cualquier nación del mundo", obviamente que Roosevelt se refería al "Huáscar" peruano y no al "Huáscar" manejado, sin pericia marinera y sin respetar el código de honor naval, por los chilenos. La prensa inglesa decía por aquellos días de 1879 en "The Standard" del 28 de Agosto "Es posible que algunos de los hechos atribuidos al "Huáscar" sean exagerados, pero es evidente que el Capitán Grau es un marino muy bravo y muy hábil. Su atrevimiento en atacar fuerzas superiores y viveza para pasar, por decirlo así, entre los dedos del enemigo, son muy excepcionales, y luego cuando se escriba la historia de la guerra, se verá que los hechos verificados por el Huáscar" serán lecciones de mucho valor" .
"Le Matin" de París se ocupó cuando la pérdida del "Huáscar" de este modo: "El "Huáscar" representa en la historia naval del Perú un caso único, por su gesto gallardo y heroico. Estuvo comandado por el Almirante Grau que dejó con su muerte un futuro igual al que dejó el Almirante Nelson en la batalla de Trafalgar".
Luego del combate de Angamos, otros dos diarios extranjeros publicaron las siguientes noticias con fecha 10 de octubre de 1879: El Times de Londres: "El Huáscar es un barco histórico, que figura en todos los combates navales en el curso de la guerra; ha bombardeado las poblaciones de los chilenos (solamente aquellas fortificadas) , perseguido y capturado sus buques transportes y ha sido por varios meses el terror de la costa chilena. Al mando de un hábil y valiente oficial y tripulado por hombres excelentes, el Huáscar ha sido siempre un formidable adversario". El Heraldo de Nueva York : "No se necesita haber estado del lado del Perú en la desgraciada guerra de Sudamérica, para lamentar que el gallardo Huáscar haya sido capturado por los chilenos. Algo que parecía buena suerte, pero que probablemente no era sino competencia en su manejo, ha colocado repentinamente a este buque entre los más famosos que han surcado aguas americanas. Ninguna empresa era demasiado grande ni demasiado pequeña para él. Que mantenga su antigua reputación ahora que se halla en otras manos es muy dudoso, porque comandantes tan hábiles como Grau no hay muchos".
El 14 de octubre, el representante del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica en el Perú, Isaac Christiancy, emitió al Secretario de Estado de su país un informe sobre el combate de Angamos en los siguientes términos: "Esta pequeña nave bajo la inteligente dirección del almirante Grau tuvo por cerca de cinco meses no solamente estorbada sino completamente paralizada a toda la flota chilena, incluyendo dos enormes acorazados, y mantuvo abierta la comunicación por mar para los transportes peruanos desde el norte del Perú hacia Arica... La desaparición de ese buque cambia por completo el aspecto de la guerra y da a los chilenos el control del mar... El gobierno peruano esta haciendo máximos esfuerzos para compensar la pérdida del Huáscar y procura adquirir otras eficientes naves, pero será difícil encontrar al hombre que ocupe el puesto de Grau, hombres tales no son a menudo hallados en ninguna parte...".
Tanto lo escrito por El Heraldo de Nueva York como lo escrito por el representante del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica en el Perú, Isaac Christiancy, tenían el carácter de premonitorio porque en el terreno de los hechos el "Huáscar" en manos chilenas jamás repetiría sus momentos de honor y gloria.
Respecto a las correrías del "Huáscar" el historiador Chileno Benjamín Vicuña Mackena escribe el siguiente testimonio: "Las frecuentes, atrevidas y sobre todo impunes excursiones del "Huáscar" en las costas de Chile comenzaban a producir en el ánimo del país un sentimiento de rubor parecido al de la estupefacción, y en el cerebro de sus mandatarios una emoción semejante al vértigo. Era imposible someterse por mas largo tiempo a aquella perenne vergüenza y soportar que un buque mal marinero y tres veces menos guerrero que cualquiera de nuestros blindados, viniese a manera de capricho o de mofa a retarnos en nuestros propios puertos".
Jacinto López, Historiador venezolano, escribió acerca del "Huáscar": "Mientras este solo buque peruano, el "Huáscar" subsistiese; mientras el "Huáscar" estuviera en el mar, mientras Grau estuviera en el "Huáscar", Chile no desembarcaría un solo soldado en territorio peruano y las hordas de la conquista se pudrirían en Valparaíso y Antofagasta en la larga espera del desenlace de la guerra del "Huáscar" contra toda la escuadra chilena. Este es un hecho sin precedente en la historia de las guerras navales del mundo entero, el "Huáscar" prestó servicios incomparables. El solo hizo la guerra naval. El solo protegió al Perú contra la invasión. El solo hizo la obra de una escuadra. Este es el interés y la lección de esta historia. Esta es una epopeya como la de la independencia. Este es el pedestal de Grau y la gloria del Perú. Este es el milagro de la guerra naval en la guerra del pacífico".
Nueva York, Diciembre 1930. "Historia de la guerra del guano y el salitre".
Alto el pensamiento cadetes Aguirreños.
R:. H:. Julio César Mendoza
III Promoción 1964-1966
Colegio Militar “Elías Aguirre”
Pimentel - Chiclayo
Gloria al Gran Almirante Q:. H:. Miguel Grau

Gloria a Elías Aguirre.
Gloria a la tripulación del Huáscar.
Gloria al Monitor Huáscar.
Cuando Theodore Roosevelt, ex Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica (1901-1909), visitó a la Armada Chilena en Noviembre de 1913, estando a bordo del Crucero O'Higgins y ante el almirantazgo chileno dijo: "Necesito hacer una peregrinación para visitar el monitor "Huáscar", el mas famoso y recordado blindado que haya existido y en el cual se ejecutaron los actos de heroísmo mayores que jamás se han hecho en otro blindado de cualquier nación del mundo", obviamente que Roosevelt se refería al "Huáscar" peruano y no al "Huáscar" manejado, sin pericia marinera y sin respetar el código de honor naval, por los chilenos. La prensa inglesa decía por aquellos días de 1879 en "The Standard" del 28 de Agosto "Es posible que algunos de los hechos atribuidos al "Huáscar" sean exagerados, pero es evidente que el Capitán Grau es un marino muy bravo y muy hábil. Su atrevimiento en atacar fuerzas superiores y viveza para pasar, por decirlo así, entre los dedos del enemigo, son muy excepcionales, y luego cuando se escriba la historia de la guerra, se verá que los hechos verificados por el Huáscar" serán lecciones de mucho valor" .
"Le Matin" de París se ocupó cuando la pérdida del "Huáscar" de este modo: "El "Huáscar" representa en la historia naval del Perú un caso único, por su gesto gallardo y heroico. Estuvo comandado por el Almirante Grau que dejó con su muerte un futuro igual al que dejó el Almirante Nelson en la batalla de Trafalgar".
Luego del combate de Angamos, otros dos diarios extranjeros publicaron las siguientes noticias con fecha 10 de octubre de 1879: El Times de Londres: "El Huáscar es un barco histórico, que figura en todos los combates navales en el curso de la guerra; ha bombardeado las poblaciones de los chilenos (solamente aquellas fortificadas) , perseguido y capturado sus buques transportes y ha sido por varios meses el terror de la costa chilena. Al mando de un hábil y valiente oficial y tripulado por hombres excelentes, el Huáscar ha sido siempre un formidable adversario". El Heraldo de Nueva York : "No se necesita haber estado del lado del Perú en la desgraciada guerra de Sudamérica, para lamentar que el gallardo Huáscar haya sido capturado por los chilenos. Algo que parecía buena suerte, pero que probablemente no era sino competencia en su manejo, ha colocado repentinamente a este buque entre los más famosos que han surcado aguas americanas. Ninguna empresa era demasiado grande ni demasiado pequeña para él. Que mantenga su antigua reputación ahora que se halla en otras manos es muy dudoso, porque comandantes tan hábiles como Grau no hay muchos".
El 14 de octubre, el representante del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica en el Perú, Isaac Christiancy, emitió al Secretario de Estado de su país un informe sobre el combate de Angamos en los siguientes términos: "Esta pequeña nave bajo la inteligente dirección del almirante Grau tuvo por cerca de cinco meses no solamente estorbada sino completamente paralizada a toda la flota chilena, incluyendo dos enormes acorazados, y mantuvo abierta la comunicación por mar para los transportes peruanos desde el norte del Perú hacia Arica... La desaparición de ese buque cambia por completo el aspecto de la guerra y da a los chilenos el control del mar... El gobierno peruano esta haciendo máximos esfuerzos para compensar la pérdida del Huáscar y procura adquirir otras eficientes naves, pero será difícil encontrar al hombre que ocupe el puesto de Grau, hombres tales no son a menudo hallados en ninguna parte...".
Tanto lo escrito por El Heraldo de Nueva York como lo escrito por el representante del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica en el Perú, Isaac Christiancy, tenían el carácter de premonitorio porque en el terreno de los hechos el "Huáscar" en manos chilenas jamás repetiría sus momentos de honor y gloria.
Respecto a las correrías del "Huáscar" el historiador Chileno Benjamín Vicuña Mackena escribe el siguiente testimonio: "Las frecuentes, atrevidas y sobre todo impunes excursiones del "Huáscar" en las costas de Chile comenzaban a producir en el ánimo del país un sentimiento de rubor parecido al de la estupefacción, y en el cerebro de sus mandatarios una emoción semejante al vértigo. Era imposible someterse por mas largo tiempo a aquella perenne vergüenza y soportar que un buque mal marinero y tres veces menos guerrero que cualquiera de nuestros blindados, viniese a manera de capricho o de mofa a retarnos en nuestros propios puertos".
Jacinto López, Historiador venezolano, escribió acerca del "Huáscar": "Mientras este solo buque peruano, el "Huáscar" subsistiese; mientras el "Huáscar" estuviera en el mar, mientras Grau estuviera en el "Huáscar", Chile no desembarcaría un solo soldado en territorio peruano y las hordas de la conquista se pudrirían en Valparaíso y Antofagasta en la larga espera del desenlace de la guerra del "Huáscar" contra toda la escuadra chilena. Este es un hecho sin precedente en la historia de las guerras navales del mundo entero, el "Huáscar" prestó servicios incomparables. El solo hizo la guerra naval. El solo protegió al Perú contra la invasión. El solo hizo la obra de una escuadra. Este es el interés y la lección de esta historia. Esta es una epopeya como la de la independencia. Este es el pedestal de Grau y la gloria del Perú. Este es el milagro de la guerra naval en la guerra del pacífico".
Nueva York, Diciembre 1930. "Historia de la guerra del guano y el salitre".
Alto el pensamiento cadetes Aguirreños.
R:. H:. Julio César Mendoza
III Promoción 1964-1966
Colegio Militar “Elías Aguirre”
Pimentel - Chiclayo
viernes, 14 de septiembre de 2007
LA VIRTUD DEL SILENCIO
Pueden existir algunos masones que pongan en tela de juicio al principio y quizá durante mucho tiempo, la necesidad de semejante secreto. Hasta los más pensadores se desconciertan cuando tratan de determinar cuál es el valor práctico del silencio que prometieron guardar, pues cuando dan vueltas en sus cabezas a la naturaleza de los "secretos" tan celosamente guardados, es difícil que puedan evitar una sonrisa incrédula ante la idea de dar gran importancia a unos cuantos útiles y palabras secretas, cuya divulgación por la prensa no podría ocasionar grandes trastornos al parecer. Claro que es conveniente que exista un signo secreto para que los Francmasones se puedan reconocer entre sí; pero esto no justifica al parecer las extraordinarias precauciones que toman los miembros de la Orden masónica para conservar sus signos secretos y sus palabras de paso.
Este tema se presta a profundas reflexiones. Para ello dividiremos nuestro estudio en dos aspectos, es decir, el del Secreto y el del Silencio. El primero es de aspecto externo y exotérico, y el último es el interno o esotérico. El secreto o reserva es un recurso mundano de defensa relativamente fácil. Por el contrario, el silencio es esencialmente espiritual, y no tiene nada que ver con las conveniencias mundanales.
Existen muchas razones sencillas y obvias para que la Francmasonerí a guarde el secreto externo, pues, si bien hoy día ya no se nos persigue por nuestras ideas religiosas ni por nuestras opiniones filosóficas, conservamos, sin embargo, la tradición de épocas lejanas en que los que sustentaban opiniones o practicaban ritos que no eran ortodoxos debían guardar el más severo secreto y la más estricta reserva, si no querían poner sus vidas en peligro. En realidad, el pensamiento original, las investigaciones científicas, la cultura y, principalmente, las especulaciones religiosas han sido hasta una época relativamente reciente ocupaciones que entrañaban grandes peligros si no se realizaban a puertas cerradas. La reserva y el secreto eran, también, muy convenientes, en muchos oficios y comercios con objeto de conservar las recetas y las fórmulas y proteger los intereses de los verdaderos artesanos.
Aparte de estas consideraciones puramente prácticas, no cabe duda de que los actos de naturaleza ritualística han de protegerse contra el menosprecio y las burlas de los profanos a fin de que las cosas preciosas y sagradas no sean execradas por quienes son demasiado ignorantes para comprender su naturaleza interna y su significación espiritual. Si no se tomara la medida de guardar las cosas en secreto es probable que los hermanos más débiles serían incapaces de soportar el esfuerzo, y sucumbirán al ridículo; mientras que ante cualquier evento se haría un derroche innecesario de energía para desviar las pullas de los ignorantes o las malevolencias dirigidas contra la Orden y sus procedimientos.
Existen otras razones poderosas de que se guarde el secreto masónico, entre las cuales destaca la de crear deliberadamente una atmósfera de misterio, pues si bien esa atmósfera atrae a los curiosos y les alienta a profundizar en los misterios secretos de la Naturaleza, también tiende a avivar el sentimiento religioso de los hombres y procura acrecentar la reverencia que se debe tener por el Ritual masónico. El amor a lo misterioso es saludable y beneficioso si se dirige cuerdamente, pues no existe nadie por cínico que sea que no abrigue una secreta atracción hacia el misterio. Porque ¿quién no ansía por escéptico que sea conocer y comprender el significado de la Naturaleza con todas sus maravillas, de la vida y de la muerte, de la conciencia, del origen y destino de las miríadas de vidas de que está lleno el universo y de lo que existe en las estrellas, así como de su duración? No existe reverencia tan verdadera como la del hombre de ciencia que estudia los milagros de la Naturaleza para arrancar de los tesoros de ésta diminutos fragmentos.
Además, el mero hecho de participar con otros en la conservación de secretos establece un sutil lazo de simpatía que ayuda a fortalecer la cadena fraternal. Pocos hombres pasan de la edad espiritual en que se experimenta esa satisfacción de poseer secretos que es una de las características más destacadas de los niños. Excepto los que carecen de imaginación, todos encuentran cierto encanto en participar con otros en la posesión de secretos, lo cual ocurre hasta en el caso en que éstos no tengan valor alguno ni sean interesantes. El mero hecho de que los francmasones sean capaces de reconocer a los miembros de su fraternidad en cualquier lugar de la tierra y distinguirlos de todos los demás hombres, es un atractivo que tiene algo de ensueño y de romance.
Una lección valiosísima que se desprende de la práctica del secreto y de la reserva es la del dominio de la lengua. Dícese que la lengua es el miembro más rebelde del cuerpo y el más difícil de dirigir, y, en verdad, que pocos hombres son capaces de conservar un secreto, ya sea éste grande o pequeño. Casi todos tienen propensión a las debilidades de la curiosidad, con cuyo defecto va unido íntimamente el deseo de saciar la curiosidad ajena, comunicando al prójimo lo que sería conveniente guardar en secreto. De modo que la Francmasonerí a proporciona una excelente disciplina, quizá algo elemental, para tener quieta la lengua, y da una educación que puede sernos útil muchas veces. En la jocosa frase de Mark Twain de que "la verdad es nuestro tesoro más preciado y, por lo tanto, debemos economizarla. .." se encierra una gran verdad.
Si el francmasón no adquiriese en la Orden otra cosa que la capacidad de no decir cosas innecesarias y de conservar el dominio de la lengua, no habría gastado el tiempo en balde. El hecho de que no encuentre una razón poderosa que justifique la estricta conservación de los secretos francmasónicos, sirve para que su entrenamiento sea más efectivo. No deben confiarse los grandes misterios a quien no sea capaz de guardar secretos sin importancia.
Sin embargo, andaríamos equivocados si creyésemos que la Francmasonerí a no tiene ningún secreto que deba ser ocultado a toda costa a los profanos por temor de que resulte un perjuicio real. El mundo occidental se va percatando ya de que la francmasonerí a tiene íntima relación con los Misterios verdaderos, en que se comunica a los iniciados los secretos reales. Estas cosas fueron dadas al olvido durante muchos siglos, pero no está muy lejano el día en que se restablezcan y en que se confieran genuinos secretos de terrible y extremado poder a los hombres puros y dignos de ello, porque la Francmasonerí a es magia -en la verdadera aceptación de esta mal definida palabra- y magia de orden elevado, a pesar de que actualmente se haya perdido casi por completo el arte. Cuando llegue el momento de su restauración, serán esenciales la reserva y el secreto absoluto, y entonces la educación que ahora recibimos con objeto de que guardemos nuestros secretos aparentemente inofensivos, nos mantendrá en aquellos días en buenas condiciones y hará que seamos dignos de que se nos confíe el faro del verdadero conocimiento, de donde procede el poder de la "magia" espiritual para iluminación de los hombres y servicio del mundo.
Dirijamos ahora nuestra atención al aspecto interno de la conservación del secreto y del verdadero significado del silencio masónico.
Múltiples y valiosísimas son las lecciones del silencio así como de su belleza y misterio. Del silencio hemos salido y a él debemos retornar cuando llegue la hora. Cuando estamos en silencio podemos ahondar en la significación de los misterios de la vida. En el silencio solitario de nuestros corazones es donde descubrimos las grandes experiencias de la vida y del amor.
Es preciso acallar a la naturaleza inferior para poder ver la verdad o encararse con la vida con toda equidad y firmeza. Sólo cuando se silencia y aquieta el tumulto de las pasiones egoístas, de los vehementes deseos, del odio destructor o de la malevolencia es cuando puede dejarse oír la voz del Guía interior -que es el Hombre verdadero-, y cuando el V.: M.: puede dirigir la logia. Los mensajes y órdenes del maestro, el Ego sabio, no pueden ser transmitidos a los elementos de la naturaleza inferior, ni pueden ser "obedecidos con toda exactitud" sino cuando hay silencio en la Logia, cuando han cesado el altercado de las luchas emocionales y mentales y cuando todas las partes del organismo se subordinan a la dirección silenciosa del Dueño de la conciencia, o sea del ego.
Cuando el corazón está en silencio la inspiración aparece y la visión se aclara. En el desvelo silencioso de la noche, en la calma del desierto, en las cumbres solitarias de las montañas, en el sosiego de los bosques y bajo el plateado dosel de las estrellas las pasiones se debilitan, la iluminación emana de la mente, el corazón se hincha y el espíritu adquiere alas para remontarse al cielo.
En los escasos momentos de silencio en que se acalla el estrépito de las bulliciosas actividades de los hombres y de sus inquietas civilizaciones es cuando podemos encontrar paz y sentir la beatitud de una clara visión. El silencio es siempre más elocuente que el lenguaje: cuando tratamos de expresar la verdadera simpatía, la comprensión más profunda, el más grande de los amores, el más genuino de los afectos y la más noble de las camaraderías no encontramos más que palabras imperfectas e inadecuadas; pero estos sentimientos se comunican libre y fácilmente si permanecemos en silencio. Emerson estaba en lo cierto cuando dijo que el volumen de un discurso se puede medir por la distancia que separa al orador del oyente. Entre los amigos existe una comprensión, una inteligencia callada: no existe simpatía más real ante el dolor que la silenciosa. En las miradas de los perros y de los caballos se descubren mudas comprensiones que, a veces, nos parecen más verdaderas y consoladoras que las más elocuentes palabras de los hombres.
Las emociones más sublimes sobrepujan a la capacidad del discurso y alcanzan su pináculo supremo en el éxtasis y en el silencio. Las grandes tragedias no pueden expresarse con palabras, y hasta las más agudas chanzas hacen que se acallen las risas para provocar un silencioso regocijo interior. Los grandes fenómenos de la Naturaleza, el esplendor del alba y del ocaso, la imponente grandeza de las cumbres, la fuerza de las cataratas, la pureza deslumbradora de los nevados campos, el monstruoso poder de los glaciares y de las avalanchas, la delicada fragancia de las flores, el grato aroma que despide la tierra sedienta cuando pasado el tropical monzón, el sosiego de los helados mares, el furor de la tempestad, las heroicas hazañas, la vida de devoción y sacrificio, la amargura de la muerte y el nacimiento de una nueva vida nos transportan a una región en que las palabras orales no son necesarias ni posibles, y nos internan en un mundo en que el silencio reina supremo y en que todos los demás medios de expresión son fútiles y mezquinos.
Nada hay que sea tan lívido, tan infinitamente flexible como el silencio. Lejos de ser éste una mera negación de sonido, es capaz de expresar la más extrema diversidad de pensamientos y emociones. Recuérdense sino el silencio del odio implacable y del amor fiel; el silencio del desprecio o de la veneración; el del consentimiento y de la desaprobación; el de la cobardía o del valor; de la tristeza o del regocijo; el de la desesperación y el del éxtasis y del placer.
Es un lugar común conocido por todo observador de la naturaleza humana que los silencios de los hombres expresan con frecuencia mucho más que sus palabras. Las cosas que ellos no saben cómo expresar bien son a manera de velos que cubren otras más profundas que no saben o no se atreven a manifestar por medio del lenguaje. En los momentos de silencio aparece a la superficie la verdadera naturaleza de los hombres, y éstos se percatan de sus almas más íntimas. Los hombres débiles e impuros sienten esto instintivamente; por eso temen a la soledad, y tienen miedo de quedarse a solas con sus yoes, pues son incapaces de dominar a su naturaleza ruin. Y por el contrario, los fuertes y los puros no temen al silencio, sino que lo buscan, porque saben que en la soledad pueden acercarse a su Dios interno. Quizá no existe una prueba tan cierta de la grandeza y de la fuerza interior como la de la capacidad de experimentar los largos períodos de silencio, y sacar provecho de ellos ya se hayan buscado deliberadamente, ya hayan sido provocados por la deserción de un amigo o de un amante, porque cuando esto ocurre las voluntades débiles e inferiores se agrian y retornan al vicio, mientras que las poderosas y puras acrecientan su templada fortaleza así como la dulzura de su carácter.
Lo propio ocurre con la amistad cuando llegan momentos de separación o de sombra. Si el afecto es débil, acabará por desaparecer como cosa marchita; pero si es fuerte, su fortaleza y su resistencia aumentarán.
En la Francmasonerí a se nos conduce desde los mundos del estrépito y de la lucha al silencio en que se cobijan los secretos del corazón. Todo masón ha de descender en el curso de su carrera al silencio de la tumba, y desde ésta ha de cruzar el portal de la muerte para entrar en una vida más noble en la que quizá pueda encontrar los verdaderos secretos del Maestro Masón. Si logra triunfar en su búsqueda, se encontrará en el mundo de los místicos y videntes, en que los lazos del amor y de la amistad unen en el Centro a todas las unidades separadas, y en donde ha de alcanzar una conciencia superior a la del cerebro y entrar en una región en que desaparecen las diferencias y se borran hasta los mismos "pares de opuestos" resolviéndose en una unidad superior.
Por lo tanto, la Francmasonerí a vuelve a proclamar a su manera peculiar, simbólica y dramática, la antiquísima lección de que el Reino de los Cielos ha de encontrarse dentro. La paz se logra en el centro, en el silencio. Aunque el Masón salga del oriente y se encamine al Occidente, no podrá encontrar los verdaderos secretos del Maestro Masón hasta que retorne al centro y mire dentro de su propio corazón.
La misma naturaleza es gran maestra del silencio, pues realiza sus más hermosas obras de artífice sin emitir sonido. Los cataclismos y la destrucción van acompañados de estrépito; pero no hay oído que pueda percibir su trabajo constructivo. Los procesos de asimilación, de recuperación y de crecimiento; la florescencia y la fertilización: las fuerzas de expansión y de contracción, de electricidad, magnetismo y gravitación: la oscilación de calor y luz, así como muchas otras que construyen el mundo de la vida y lo nutren y sustentan, y le dan calor y luz, color y belleza tienen lugar en silencio. Los hombres no hacen más que imitar a la Naturaleza, tanto cuando construyen maquinarias, como cuando fundan organismos. La prueba de la eficacia de estos últimos consiste en la suavidad y quietud de sus actuaciones, puesto que el ruido y el rechinamiento sin indicios de defectuoso ajuste, fricción y pérdida de energía.
Esta misma ley se aplica también al carácter individual. Los que trabajan con menos ruido suelen ser los más diestros. Los hombres verdaderamente fuertes son, por lo general, los más silenciosos, así como los más gentiles.
Los que más hablan son los que menos hacen. El silencio interno indicador del dominio completo y consciente sobre todo el organismo es esencial para esa obra constante, persistente y concienzuda que conduce hacia las grandes realizaciones y hazañas. Los hechos más bravos son los que se hacen y viven en silencio.. La incalculable fuerza de la voluntad humana -cuyo valor apenas reconoce el mundo moderno- opera en silencio. Saber es bueno; osar es mejor; pero ser silencioso es lo mejor de todo. El discurso corresponde a hombres; la música a los ángeles, y el silencio a los dioses. Los sonidos tienen principio y fin y son temporales. El silencio nunca cesa, y es eterno. Las voces de los sabios y de los más compasivos no son oídas más que por quienes saben substraerse al tumulto de las palabras y de las querellas humanas, para colocarse en el centro, esperar que suene la música del silencio y aprender la sabiduría, la fuerza y la belleza que fluyen de ese centro para quienes pueden aliarse con esas secretas fuerzas benéficas de donde vendrá la salvación de los hombres y la salud del mundo.
Según una ley oculta, la charla innecesaria y excesiva representa un gran derroche de energía. Cuando Jesús sanó al hombre enfermo le recomendó que siguiera su camino y no contase a nadie lo que había ocurrido. Cuando es preciso hablar es preferible hacerlo después de haber estudiado el hecho de que se trata en la conversación. Se malgasta más energía en la conversación superflua y necia que en ninguna otra cosa. Los irreflexivos prestan poca atención al prudente consejo que deben escuchar más que hablar. Pocos son los grandes oyentes, pero el mundo está lleno de grandes habladores. Quien quiera aprender para llegar a sabio, debe, ante todo adquirir el arte de permanecer silencioso mientras que observa, oye y piensa continuamente.
El primer paso que debe darse en el camino de la sabiduría es el de permanecer en silencio, en tanto que éste sea atento y activo, y no puramente pasivo. Este principio regía en las escuelas pitagóricas, en donde los discípulos, conocidos con el nombre de akoustikoi u oyentes, pasaban por un período probatorio de absoluto silencio, durante el cual no se consentía que hablaran. ¿Cómo podría enseñar un maestro a quienes no saben estar en silencio? Los hombres se lamentan de la falta de cultura, pero suelen tener ellos mismos la culpa, porque no dejan ningún resquicio en su mente para que penetren en ellas las nuevas ideas, ya sus "principios pensantes" como los llama Patanjali, se encuentran en estado de modificación o "agitación" turbulenta, de suerte que las nuevas enseñanzas rebotan en la mente como los objetos que se lanzan contra la periferia de una rueda que gira con gran rapidez.
En la ciencia física abundan las analogías y ejemplos de la ley del silencio. La luz sólo es visible cuando da en un objeto oscuro. Si no hubiera nada que recibiera la luz, todo permanecería en tinieblas. El sonido divide la continuidad del silencio en fragmentos y secciones, y de este modo lo hace perceptible a nuestros sentidos. La música está compuesta en silencio, del mismo modo que una estatua de Fidias está esculpida en un mármol informe, o los esplendores de la puesta del sol se reflejan en la pura e invisible luz blanca.
Toda nota musical se compone de numerosas porciones de silencio separadas entre sí como las divisiones de una regla que marcan distancias en el espacio inconmensurable. El ritmo, la melodía y la armonía no son otra cosa que métodos de espaciar y colocar en patrones los fragmentos del silencio. Así como todos los colores existen en la luz blanca, así también todos los sonidos están latentes en el silencio. Así como la luz de un Masón no es otra cosa que tinieblas hechas visibles, así también la música o el sonido es silencio hecho audible.
Por lo tanto, la Francmasonería es en realidad un drama de silencio, una sinfonía a base del tema del silencio. Ella llama a los hombres para que abandonen el tumulto y la barahúnda de los negocios humanos y se retiren a ese centro silencioso en donde no pueden penetrar los sonidos y en donde todo es paz. El deber primero y constante de todo francmasón estriba en conservar cerrada la Logia, en guardar silencio y cobijarse en ella. El candidato a la Masonería que va en busca de la verdad entra en la Logia en silencio y tinieblas y es conducido desde los tumultuosos sonidos del exterior hasta el mundo interno en que cesan todo ruido y en donde reinan la paz y el silencio serenos. En todas las etapas de su progreso es puesto a prueba en silencio y jura permanecer callado, hasta que, por fin, sufre la última pena antes que ser infiel al silencio. Después, desciende a la calma final; es exaltado a una vida más plena, y oye que le dicen que busque en el sosiego de su corazón los secretos verdaderos que el Maestro Hiram se llevó consigo al silencio.
La entrada en la Francmasonerí a significa la iniciación en el conocimiento del silencio; de suerte que, a medida que el masón progrese en su ciencia, ha de aprender a amar el silencio, a morar en él constantemente, a penetrar cada vez más en sus profundidades y maravillas. Los hombres que viven en el tumulto del mundo son muy propensos a olvidar la existencia del silencio y los misterios que éste guarda. El ruido es vida para ellos, y cuanto más estrepitoso es el sonido, más abundante es su vida. Ellos creen que la ausencia de sonido es carencia de vida, es muerte. Pierden gradualmente la fe en todo cuanto no puede ser tocado y visto y, no sólo se convierten en meros agnósticos, sino, además, llegan a ser francamente materialistas. Cuando la muerte acalla todo, no esperan nada porque creen que los misterios de la vida y de la muerte y hasta el amor dejan de tener significación alguna. La Francmasonería retrotrae a los hombres a esos misterios, que no pueden ser resueltos ni destruidos con negaciones; ella no sustenta que puede develar los misterios, pero, por lo menos, vuelve a proclamar nuevamente que existen y manda a los hombres en busca de lo perdido. La Francmasonería aprovecha todas las oportunidades que se le ofrecen para inculcarnos la inexistencia de inefables misterios tras de toda vida y de toda naturaleza, para lo cual se vale de los artificios del ritual y de la ceremonia. Ella nos muestra esto, símbolo tras símbolo, ordenándonos que contemplemos los eternos principios que éstos representan, de los cuales son mudos testimonios, pues los planes del Divino arquitecto se desarrollan lentamente por estos principios, trabajando en silencio para ordenar todas las cosas conforme a la belleza, la fuerza y la sabiduría. Así que la insistencia de la Francmasonerí a en la necesidad del silencio y del secreto está verdaderamente justificada. La inmutable tradición de la Francmasonerí a ordena sabiamente que todo Hermano debería comprometerse a sellarse los labios como prueba de su lealtad al silencio. En cada nuevo grado el Francmasón se sumerge cada vez más profundamente en el corazón del silencio, hasta que, finalmente, pasa por el Silencio de la Muerte, el gran silenciador, para encontrar que ha sido exaltado a una vida superior, en donde una voz que surge del silencio susurra débilmente, hablándole del centro en que él podrá encontrar el verdadero secreto del Masón, para lo cual ha de ir completamente solo. En el Centro, en el silencio de su propio corazón, encontrará él el punto situado dentro del círculo en donde, como dice un himno egipcio, moran "La Única Obscura Verdad, el Corazón del Silencio, el Oculto Misterio y el Dios interno entronizado en el altar".
POWELL, Arthur E., (1987) LA MAGIA DE LA FRANCMASONERÍA
Barcelona, Edicomunicación, S.A
Enviado por el Q:. H:. Milton Arrieta, Logia Atlantico
martes, 28 de agosto de 2007
La libertad de enseñanza - Q:. H:. Víctor Hugo
Nuestro querido e Ilustre Hermano Masón, Víctor Hugo, uno de los autores más queridos en Francia, nació hace más de 200 años, el 26 de febrero de 1802. Cuando el escritor murió, en 188
5, recibió un funeral de hombre de estado, al cual asistieron dos millones de personas.Más de cien años después de muerto, su fama ha aumentado: hoy, cada población en Francia tiene una calle bautizada con el nombre del escritor.
Pero Víctor Hugo no es sólo famoso en su país natal. Es conocido en el mundo entero por sus novelas "Los Miserables" y "Nuestra Señora de París", ésta última también conocida como "El Jorobado de Notre Dame".
Este autor es saludado como una figura de profundo significado contemporáneo y se le acredita, más que a ningún otro, con haber rescatado los significados de las palabras libertad, igualdad y fraternidad de las sangrientas ruinas de las guerras revolucionarias.
"El mensaje de paz y unidad que nos dejó debe seguir inspirando el proyecto europeo", dijo recientemente Lionel Jospin, saliente primer ministro francés y candidato a la presidencia, y declarado admirador de los ideales de Víctor Hugo.
El poeta, novelista y dramaturgo fue bastante activo políticamente e, incluso, se le reconoce como uno de los primeros que impulsó la idea de una sola moneda para europea. En 1855 él hizo un apasionado llamado por unos "Estados Unidos de Europa" y por una "moneda continental". "Esta moneda derribaría y reemplazaría todas las absurdas variedades de moneda que existen hoy, con sus efigies de príncipes, esos símbolos de miseria", dijo esa vez.
Víctor Hugo nació en la población de Besançon. Sus padres se separaron poco después de su nacimiento y el futuro escritor creció en París, al lado de su madre. La vida personal de Hugo, como la de muchos de sus personajes, fue tocada por la tragedia. Su hijo murió en 1823, cuando sólo tenía tres meses, y una hija murió ahogada en el Sena. La súbita muerte de la joven le arrebató, por varios años, todo deseo de escribir.
Asimismo, sus simpatías republicanas lo forzaron al exilio por casi 20 años, luego de una fallida revuelta contra Napoleón. Víctor Hugo sólo pudo regresar a Francia luego del levantamiento político que proclamó la Tercera República. Fue testigo del asedio a París, aunque para el tiempo de la Comuna parisina estaba instalado en Bruselas. Sin embargo, de allí fue expulsado por albergar a revolucionarios. Luego de una breve estadía en Luxemburgo regresó a casa triunfalmente y fue elegido para el Senado.
Víctor Hugo murió a la edad de 83 años. Su restos descansan en el Panteón de París, su ciudad amada.
Aunque en 1817 fue homenajeado por la Academia Francesa por sus poemas, Hugo fue un preclaro pensador de la Francia que lo contenía. El 14 de Enero de 1850 se puso a discusión en la Asamblea Legislativa de Francia un proyecto de Ley, en el cual, con el pretexto de organizar la libertad de enseñanza, establecía, en realidad, el monopolio de la instrucción pública en favor del clero.
En esa memorable sesión, Víctor Hugo respondió al representante del partido católico con una formidable requisitoria, propia de un portavoz de la democracia y de un apóstol de la más grande libertad de pensamiento, y fue en el curso de esta peroración que la frase "DERECHO DEL NIÑO" se pronunció por primera vez. He aquí sus palabras:
"Yo quiero, lo declaro, la libertad de enseñanza; pero también quiero la vigilancia del Estado, y como yo quiero esta vigilancia efectiva, yo quiero el Estado laico, exclusivamente laico".
"Yo quiero, lo repito, la libertad de enseñanza bajo la vigilancia del Estado y no admito que para ejercitarla sean llamados hombres que tienen sobre todo intereses prácticos. Lejos de mí de proscribir la enseñanza religiosa, ¿me comprendéis?, según yo opino ella es más necesaria hoy que ayer. Mientras más grande se hace el hombre, más debe creer. Si más se acerca a Dios más debe verlo".
"Yo quiero, pues, y lo quiero sinceramente, firmemente, ardientemente, la enseñanza religiosa de la iglesia y no la enseñanza religiosa de un partido. Yo la quiero sincera y no hipócrita. Yo la quiero con un fin celestial y no con un fin terreno. Yo no quiero que una lámpara destruya a otra; yo no quiero confundir el profesor con el fraile. Sí, si yo consiento una tal mezcla como legislador, la vigilo, abro los seminarios y sobre las congregaciones que enseñan, el ojo del Estado, repito, el ojo del Estado laico, celoso únicamente de su grandeza y de su unidad".
"Yo me dirijo pues al partido clerical y le digo: esta Ley es una ley vuestra. Yo no me fío de vosotros. Instruir significa construir".
"Yo no quiero confiaros la enseñanza de la juventud, el alma de los niños, el desarrollo de la inteligencia, el desarrollo de las inteligencias nuevas que se abren a la vida, el carácter de las generaciones, es decir, el porvenir de la patria".
"Yo no quiero fiaros el porvenir del país, porque fiároslo sería abandonároslo".
"Ah, no os confundo con la Iglesia, vosotros sóis los parásitos de la Iglesia, sóis la maldición crónica de la Iglesia, Ignacio de Loyola es el enemigo de Jesús. Vosotros sóis, no los creyentes sino los sectarios de una religión que no comprendéis. Vosotros sóis los maquinistas teatrales de la Santidad. No confundáis la Iglesia con vuestros negocios, con vuestras combinaciones, con vuestras ambiciones. No la llaméis "Vuestra Madre" para hacer de ella vuestra sierva. No la atormentéis y sobre todo, no la igualéis a vosotros. Observad al agravio que le hacéis".
"¿No veis como ella, la Iglesia, se ha deprimido desde el día que os tiene sobre sus espaldas?. Vosotros la hacéis amar tan poco que acabaréis por volverla odiosa, os lo digo seriamente; acabará por abandonaros. Dejadle. Cuando hayáis desaparecido, entonces volveremos a ella. Dejadla tranquila a esa venerable Iglesia, a esta venerable madre, dejadla en la soledad, en su abnegación, en su humildad. Es esto lo que forma su grandeza. Su soledad atraerá a la multitud, su abnegación la volverá potente y su humildad la volverá majestuosa".
"Vosotros habláis de la enseñanza Religiosa. ¿Sabéis cuál es la verdadera enseñanza religiosa, aquella frente a la cual es necesario postrarse; aquella que no es necesario turbar?. Es Vicente de Paul que recoge al niño abandonado. Es el Obispo de Marsella en medio de los coléricos. Es el Obispo de París que se lanza con una sonrisa en los labios en el formidable suburbio de San Antonio y alza el emblema de Cristo sobre la guerra civil y no mira a la muerte con tal de llevar la paz... He aquí la verdadera enseñanza religiosa, real, profunda, eficaz y popular".
"Ah, os conocemos, conocemos al partido clerical. Es un partido viejo que tiene su magnífico estado de servicio. Es él quien, para decir verdad, ha descubierto estas dos cosas bellas: la ignorancia y el error. Es él quien prohibe a la ciencia y al genio ir más allá del misal y que quiere enclaustrar el pensamiento en el dogma. Todos los pasos que ha dado la inteligencia en Europa, los ha hecho a su pesar. Su historia está escrita en el reverso de la historia del progreso humano. Se ha opuesto a todo... no hay un poeta, un escrito, un filósofo, un pensador, que acepten. Y todo lo que ha sido escrito, descubierto, soñado, deducido, ilusionado, enajenado, inventado por los genios, el tesoro de la civilización, la herencia común de las inteligencias, lo rechazan...".
"Es él quien ha hecho azotar a quien decía que las estrellas no se caerían. Es él quien ha torturado a Campanella por haber afirmado que el número de los mundos es infinito y por haber entrevisto el secreto de la creación".
"Es él quien ha perseguido a Harvey por haber encontrado la circulación de la sangre. Para no desmentir a Josué ha encerrado en la cárcel a Galileo; para no desmentir a Pablo ha puesto en prisión a Cristóbal Colón. Descubrir las leyes del cielo era una impiedad; encontrar un mundo era una herejía".
"Hace ya mucho tiempo que la conciencia pública se revela contra vosotros y que os pregunta, ¿qué cosa queréis?. Hace demasiado tiempo que pretendéis poner un mordaza sobre los labios del espíritu humano".
"Ah, Vosotros queréis que os den los pueblos para educarlos. Muy bien; veamos entonces vuestros discípulos, veamos vuestros productos. ¿Qué cosa habéis hecho en Italia? ¿Qué cosa habéis hecho de España? Desde hace muchos siglos vosotros tenéis en vuestras manos, a vuestra discreción dentro de vuestra escuela, bajo vuestra férula, estas dos grandes naciones ilustres entre las más ilustres: ¿Qué habéis hecho con ellas?".
"Lo digo yo, Gracias a vosotros Italia, de quien ningún hombre que piense puede pronunciar el nombre sin un inexplicable dolor filial. Italia, esta madre de genios y de las naciones que ha esparcido en el universo las más estupefacientes maravillas de la poesía y del arte. Italia que enseño a leer al género humano, Italia hoy no conoce ya el alfabeto".
"España, soberbiamente dotada, que había recibido de los romanos su primera civilización y de los árabes la segunda y de la Providencia y a pesar vuestro todo un mundo, AMÉRICA. España ha perdido todo gracias a vosotros, gracias a vuestro yugo embrutecedor, un yugo de degradación y de reblandecimiento. España ha perdido el secreto de la potencia que los romanos le habían enseñado, el genio de las artes que había bebido de los árabes, el mundo que Dios le había dado: En cambio de todo esto que vosotros le habéis hecho perder, ella ha recibido de vosotros mismos: La Inquisición".
"La Inquisición que ha quemado sobre las hogueras o sofocado en las prisiones cinco millones de hombres". "Leed la historia. La inquisición que exhumaba a los muertos para quemarlos como heréticos. La inquisición declaraba a los hijos de heréticos hasta la segunda generación, infames e indignos de cualquier honor público, exceptuando solamente a aquellas que habían denunciado al padre, la inquisición que, mientras yo hablo, tiene todavía en la biblioteca vaticana los manuscritos de galileo encerrados y sellados con el sello del índice".
"Es verdad que para consolar a España de aquello que le habéis dado le habéis puesto el mote de Católica. He aquí vuestras obras maestras. Aquella lumbrera que se llamaba Italia vosotros la habéis extinguido; aquel coloso que se llamaba España, vosotros lo habéis minado. La una es cenizas, la otra es ruinas. ¿Qué cosas queréis hacer ahora de Francia?. Queréis que os diga lo que os molesta. Es esta inmensa luz que hace de la nación francesa la nación que ilumina de tal suerte que sus rayos se extienden sobre todos los puebles del Universo. Y esta luz de Francia y esta libre luz y esta luz que no viene de Roma, sino de Dios, es la que vosotros queréis extinguir y la que Nosotros queremos conservar".
"Es un mal juego aquel de hacer entrever, solamente entrever a Francia este ideal -la sacristía soberana-, la libertad traicionada, la inteligencia vencida y ligada, los libros despedazados, el sermón que sustituye a la prensa, la noche cubriendo los espíritus con la sombra del confesionario y de las sotanas y los genios suplantados por los clérigos. Yo lo repito -que el partido clerical se cuide- el Siglo Diecinueve le es contrario".
"Con ciertas doctrinas que la lógica inflexible y fatal condena, con doctrinas que dan horror cuando se observan en la historia, sépalo el partido clerical, donde quiera que él esté, donde quiera que él vaya, "Cultivará las Revoluciones". Para evitar a Torquemada, caerá en Robespierre. Aquellos que como yo procuran evitar a las naciones los reveses de la anarquía y el adormecimiento sacerdotal, lancen el grito de guerra. Yo soy de aquellos que reclaman en este noble país la libertad y no la opresión, la fe y no el debilitamiento, la fuerza y no la servidumbre, la grandeza y no la nada. ¿Cómo? ¿En este siglo de novedades, de hechos, de descubrimientos, de conquistas, vosotros soñáis en la Inmovilidad?. ¿Es en este gran siglo de esperanza que proclamáis la desesperación?".
Pues bien, lo repito con profundo dolor, yo que odio las catástrofes, los derrumbamientos, lo repito con la muerte en el alma:
"Vosotros no queréis el progreso. Tendréis la Revolución Social".
simbolonet@yahoo.com.ar
lunes, 6 de agosto de 2007
domingo, 29 de julio de 2007
viernes, 13 de julio de 2007
lunes, 2 de julio de 2007
LA FLAUTA MAGICA Y EL SIMBOLISMO MASONICO
La Flauta Mágica puede disfrutarse simplemente como un cuento de hadas encantador, pero Mozart impregnó su obra de arte con el simbolismo más profundo de la Francmasonería. Aparecen tantos elementos masónicos representados en la ópera que muchos Masones mostraron su enojo al ver que sus secretos quedaban abiertamente representados en el escenario.
Mozart diseña el mundo de La Flauta Mágica después de la concepción masónica del universo. 2 cuerpos celestes (sol y luna) gobiernan una realidad basada en 4 elementos (fuego, agua, tierra y aire). Colores, metales, y personajes se asocian con estas ideas básicas. Sarastro y Tamino, como fuertes presencias masculinas, se asocian con el sol, el oro y los elementos del fuego. La Reina de la Noche y Pamina, las contrafiguras femeninas se asocian con la noche, la plata y el elemento femenino agua.
Papageno y Monostatos forman el último par. Papageno, como hombre pájaro, representa el elemento aire. Monostatos, con su oscura morada con forma de cueva, representa la tierra. Papageno y Monostatos comienzan la ópera sirviendo a los amos "equivocados"; el Aire debería estar con el grupo masculino de Sarastro, y la Tierra femenina debería aliarse con la Reina. La historia tiene como fin restablecer el equilibrio justo.
Los números 3 y 18 eran importantes para los Masones, y se repiten notablemente en toda la ópera. Por ejemplo, hay 3 Damas, 3 Genios, 3 apariciones de la Reina , 3 templos, hasta 3 bemoles en la apertura y clave final de la pieza, mi bemol mayor. El número 18 está representado en el número de sacerdotes y en la edad de Pamina.
Mucha de la acción de la Flauta está diseñada después del proceso de iniciación dentro de una logia masónica, con algunas concesiones y adaptaciones. Hay un extenso proceso de proyección antes de que el futuro iniciado llegue a intentar los pasos de la Iniciación. Está propuesto por un miembro, luego entrevistado por un panel de 3 Hermanos. Después de la aprobación del informe del panel, se lleva al candidato con los ojos vendados adentro del templo (aún él no merece verlo) y es interrogado. Un voto final lo autoriza a continuar con los juicios.
En la Flauta , los 3 muchachos constituyen el panel preliminar. El interrogatorio a ciegas está simulado por la incapacidad de Tamino para entrar a los templos, es interrogado por un Sacerdote. Finalmente se le permite entrar al templo (y comenzar los juicios). Un principiante masónico soporta 3 clases de juicios. El primero hace referencia al "Gabinete de Reflexión", y el principiante se queda en un espacio oscuro y estrecho para reflexionar sobre las razones que tiene para convertirse en Masón. Aunque esto no se reproduce con exactitud en la Flauta , Tamino y Papageno verdaderamente tienen que resistir una oscura noche de tormenta, y luego son interrogados acerca de sus razones y su determinación.
La siguiente prueba en la iniciación masónica es la prueba del silencio. Esto no solamente refuerza la naturaleza secreta de la sociedad, sino que también endurece a los hombres ante la influencia de las mujeres. Es muy difícil para Tamino quedarse callado frente a Pamina cuando no puede explicarle sus razones. Aunque Mozart se mantiene leal al rito masónico, su aversión ante la actitud general masónica hacia las mujeres es evidente por los largos papeles que representan sus personajes femeninos. Pamina hasta se une a Tamino en sus últimos dos juicios.
La última etapa de la iniciación hace referencia a la purificación por los cuatro elementos. La tierra ya estaba representada por el primer juicio, el Gabinete de Reflejos, con sus oscuras alusiones subterráneas. El aire está encerrado por el caos de la vida humana, las dificultades y obstáculos que golpean al Hombre desde el camino de su vida. El trío No. 16, en el que Tamino toca la flauta (un instrumento de viento), es su "viaje" a través del Juicio por Aire.
En el ritual masónico, el juicio del Agua se lleva a cabo con un bautismo filosófico (para limpiar y reanimar al principiante) . Para el Fuego, un principiante, debe pasar a través de un triple vallado en llamas sin quemarse. En la Flauta Mágica , estos dos juicios se anuncian con bastante claridad, pero no hay letra que ilustre la acción y la música no es en absoluto descriptiva. Cada director y equipo de producción pueden crear sus propias visiones de los juicios finales de Tamino y Pamina.
Mozart y Emanuel Schikaneder, quienes encomendaron el trabajo eran Masones, lo que justifica la mayoría de las imágenes masónicas. Sin embargo; parece que originalmente la ópera fue pensada como una obra de fantasía oriental (un entretenimiento popular de la época), y se cambió a mitad del camino para honrar la muerte de Ignaz von Born, un líder masónico. Sin tener en cuenta su origen, se puede disfrutar de la Flauta como un cuento de hadas cautivador o como una historia con muchas capas de significados.
Fraternalmente,
Israel Hernández Arriaga
DVM QVOD NOS IVNGIT NOS IVNGAT NIHIL IMPOSSIBILIS ERIT
LA FLAUTA MAGICA Y EL SIMBOLISMO MASONICO
Mozart diseña el mundo de La Flauta Mágica después de la concepción masónica del universo. 2 cuerpos celestes (sol y luna) gobiernan una realidad basada en 4 elementos (fuego, agua, tierra y aire). Colores, metales, y personajes se asocian con estas ideas básicas. Sarastro y Tamino, como fuertes presencias masculinas, se asocian con el sol, el oro y los elementos del fuego. La Reina de la Noche y Pamina, las contrafiguras femeninas se asocian con la noche, la plata y el elemento femenino agua.
Papageno y Monostatos forman el último par. Papageno, como hombre pájaro, representa el elemento aire. Monostatos, con su oscura morada con forma de cueva, representa la tierra. Papageno y Monostatos comienzan la ópera sirviendo a los amos "equivocados"; el Aire debería estar con el grupo masculino de Sarastro, y la Tierra femenina debería aliarse con la Reina. La historia tiene como fin restablecer el equilibrio justo.
Los números 3 y 18 eran importantes para los Masones, y se repiten notablemente en toda la ópera. Por ejemplo, hay 3 Damas, 3 Genios, 3 apariciones de la Reina , 3 templos, hasta 3 bemoles en la apertura y clave final de la pieza, mi bemol mayor. El número 18 está representado en el número de sacerdotes y en la edad de Pamina.
Mucha de la acción de la Flauta está diseñada después del proceso de iniciación dentro de una logia masónica, con algunas concesiones y adaptaciones. Hay un extenso proceso de proyección antes de que el futuro iniciado llegue a intentar los pasos de la Iniciación. Está propuesto por un miembro, luego entrevistado por un panel de 3 Hermanos. Después de la aprobación del informe del panel, se lleva al candidato con los ojos vendados adentro del templo (aún él no merece verlo) y es interrogado. Un voto final lo autoriza a continuar con los juicios.
En la Flauta , los 3 muchachos constituyen el panel preliminar. El interrogatorio a ciegas está simulado por la incapacidad de Tamino para entrar a los templos, es interrogado por un Sacerdote. Finalmente se le permite entrar al templo (y comenzar los juicios). Un principiante masónico soporta 3 clases de juicios. El primero hace referencia al "Gabinete de Reflexión", y el principiante se queda en un espacio oscuro y estrecho para reflexionar sobre las razones que tiene para convertirse en Masón. Aunque esto no se reproduce con exactitud en la Flauta , Tamino y Papageno verdaderamente tienen que resistir una oscura noche de tormenta, y luego son interrogados acerca de sus razones y su determinación.
La siguiente prueba en la iniciación masónica es la prueba del silencio. Esto no solamente refuerza la naturaleza secreta de la sociedad, sino que también endurece a los hombres ante la influencia de las mujeres. Es muy difícil para Tamino quedarse callado frente a Pamina cuando no puede explicarle sus razones. Aunque Mozart se mantiene leal al rito masónico, su aversión ante la actitud general masónica hacia las mujeres es evidente por los largos papeles que representan sus personajes femeninos. Pamina hasta se une a Tamino en sus últimos dos juicios.
La última etapa de la iniciación hace referencia a la purificación por los cuatro elementos. La tierra ya estaba representada por el primer juicio, el Gabinete de Reflejos, con sus oscuras alusiones subterráneas. El aire está encerrado por el caos de la vida humana, las dificultades y obstáculos que golpean al Hombre desde el camino de su vida. El trío No. 16, en el que Tamino toca la flauta (un instrumento de viento), es su "viaje" a través del Juicio por Aire.
En el ritual masónico, el juicio del Agua se lleva a cabo con un bautismo filosófico (para limpiar y reanimar al principiante) . Para el Fuego, un principiante, debe pasar a través de un triple vallado en llamas sin quemarse. En la Flauta Mágica , estos dos juicios se anuncian con bastante claridad, pero no hay letra que ilustre la acción y la música no es en absoluto descriptiva. Cada director y equipo de producción pueden crear sus propias visiones de los juicios finales de Tamino y Pamina.
Mozart y Emanuel Schikaneder, quienes encomendaron el trabajo eran Masones, lo que justifica la mayoría de las imágenes masónicas. Sin embargo; parece que originalmente la ópera fue pensada como una obra de fantasía oriental (un entretenimiento popular de la época), y se cambió a mitad del camino para honrar la muerte de Ignaz von Born, un líder masónico. Sin tener en cuenta su origen, se puede disfrutar de la Flauta como un cuento de hadas cautivador o como una historia con muchas capas de significados.
Fraternalmente,
Israel Hernández Arriaga
DVM QVOD NOS IVNGIT NOS IVNGAT NIHIL IMPOSSIBILIS ERIT
sábado, 23 de junio de 2007
sábado, 16 de junio de 2007
martes, 5 de junio de 2007
EL Simbolismo del dedo en la Masoneria
El dedo anular nos viene a representar los "Conocimientos Espirituales", el dedo indice "La Intencion y el Poder Ejecutor", el dedo pulgar nos simboliza el "Poder", ect, etc.
Desde la antigüedad siempre se ha creído que es sumamente desagradable señalar o indicar a alguien con la mano derecha, ya que los iniciados siempre han sostenido que las "Fuerzas Cosmicas" que se concentran en las extremidades, en algunos momentos pueden quedar descontroladas y se pueden convertir en "Satanicas y Perversas Maldiciones".
En las Sinagogas, desde la mas profunda antigüedad se utilizan los "señaladores" para leer los rollos de la Ley, guardando el respeto debido, ya que el dedo que esta en contacto con la palabra de Dios.
Jose Luis Domenech
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Trazado burilado por el R.·.H.·. Virgilio Gonzáles Ramírez Past V.·.M.·. de la R.·.L.·.S.·. Virtud y Unión Nº 3 del Vall.·. de Lima ...
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Por el M:.R:.H:. Julio Carlos Pacheco Girón Gran Maestro de la Gran Logia Constitucional del Perú En la vida de cada ser humano, existen mom...
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Autor: Frater Levithian Dentro del estudio del Cuadro de Logia del Taller de Aprendiz Masón, encontramos cuatro borlas de color dorado ...

