jueves, 11 de mayo de 2023

ONCE CONSEJOS PARA SER UN BUEN VENERABLE MAESTRO

1. Sé el primero entre tus iguales

Uno de los principales retos a los que se enfrenta un Venerable Maestro, sobre todo si es nuevo, es al supuesto poder que se ejerce en una logia. En este sentido, vale la pena comprender que la voluntad expresada por tus hermanos en el balotaje o en las elecciones de la logia, sólo tuvieron un fin: elegir a alguien.
Entender que el puesto de Venerable Maestro no es otra cosa que una posición temporal y necesaria para el taller aminora las posibilidades de sentirse superior al resto. Es importante comprender que las funciones que representas en este momento ya las desempeñó alguien más y que otra persona lo hará después de ti; esto último te permitirá comprender que no eres indispensable para la posición que actualmente ocupas y te brindará más paz para realizar tu labor.
No pierdas de vista que eres el primero entre tus iguales, esto quiere decir que, aunque en este momento tienes el beneficio de dirigir una logia masónica, no quiere decir que otro hermano no pueda realizar esta misma tarea.
2. Ten los pies en la tierra
De mano con la recomendación anterior, vale la pena comprender que el puesto de Venerable Maestro no reviste más allá que una distinción de dirección. En muchas ocasiones, nos encontramos ante hermanos que ven en el mallete una posibilidad para realizar su voluntad. Lo anterior, suele ir de la mano con una situación de complejos o trastornos que nada tienen que ver con la masonería.
Para tener un buen desempeño como Venerable Maestro es crucial entender que el supuesto «poder» que se ejerce en una logia es simplemente un poder ficticio y de aplicación única y exclusivamente dentro de la institución. Adicional a esto, es importante que el hermano revestido con estas facultades comprenda que, si bien es cierto que en este momento el poder recae en él, no quiere decir que este deba ser usado en toda ocasión.
El mejor Venerable Maestro es aquel que comprende el cargo que tiene y las facultades de que dispone pero intenta mediar antes de verse forzado a usarlas.
3. Un buen Venerable Maestro manda sin acritud
Otra recomendación que vale la pena tomar en cuenta es mandar sin acritud, esta es una facultad que no sólo debe tener presente el Venerable Maestro, sino el Primer Vigilante, el Segundo Vigilante y en general, todos los hermanos.
Ser un hermano amable y que pueda dejar claro su punto con asertividad es una cualidad que vale la pena cultivar. ¿Cuántas veces nos hemos enfrentado a frases cansinas como: «esto no es de tu grado» sin tomarse la molestia de explicar alternativas?
Este tipo de acciones lo único que provocan es desalentar el aprendizaje entre los hermanos y contribuir al ausentismo en las logias. Ante esta situación, también vale la pena aclarar que, aunque en nuestra formación como masones hallamos encontrado estas acciones, esto no quiere decir que las debamos replicar. No todo tiempo pasado fue mejor y comprender esto nos permite avanzar. Muchas de las conductas que los hermanos de antaño incentivaron, hoy en día ya no tienen cabida en la masonería mundial.
Entonces, es importante aprender a ceder y mandar sin caer en los excesos.
4. Incentiva que tu logia trabaje los tres grados
Muchas logias en el mundo caen en la comodidad o en la pereza de trabajar únicamente uno de los grados de la masonería simbólica. Este puede ser el Primer Grado o el Tercer Grado. Un buen consejo para un Venerable Maestro es el de alentar a su logia a trabajar de manera recurrente los tres grados simbólicos.
Este tipo de acciones contribuyen a que las logias ejerciten a sus miembros en todas las áreas, recordando que la masonería debe ser integral y que, los grados no son «de paso». Esto último lo comentamos, pues en algunas logias es común que el segundo grado se contemple como un grado transicional entre el primero y el tercero; esto únicamente ayuda a que las logias descuiden el aprendizaje contenido en el segundo grado, tan elemental en los grados complementarios.
Mención a parte tienen los trabajos en tercer grado, pues hay logias que únicamente abren la logia en este grado para discusiones, elecciones o exaltaciones. Lo cierto, es que llevar trabajos para que sean retroalimentados por nuestros hermanos maestros puede resultar una dinámica sumamente enriquecedora. Y sí, hay más temas que los relacionados con la muerte.
Una recomendación para llevar a cabo este cometido es la calendarización de trabajos mediante un esquema semanal. Así, las logias pueden estudiar el primer grado en una semana, el segundo grado en otra y el tercer grado en otra más. Esto también genera la pregunta: ¿Y qué hacen mientras tanto los hermanos que no tienen esos grados? La respuesta está en la instrucción. Habilitar espacios para la instrucción con los vigilantes mientras la logia trabaja otros grados, puede ser una gran dinámica para el grupo.
5. El aniversario no es lo más importante
Cada año las logias masónicas desarrollan una serie de actividades de diversa índole, desde iniciaciones, aumentos, exaltaciones o trabajos regulares y hasta ceremonias especiales, como el famoso aniversario.
El tema del aniversario suele ser todo un asunto de debate al interior de las logias masónicas, pues fácilmente se puede tornar en trabajos interminables de horas de discusión sobre tópicos triviales como qué platillos servir, cuántos invitados contemplar o quién va a leer qué.
Por desgracia, este tipo de dinámicas suelen ser propiciadas por el Venerable Maestro, pues en ocasiones, el evento del aniversario deja de manifiesto la organización de la logia y hasta el «prestigio» del Venerable Maestro que la dirige. Aquí vale la pena mencionar que este tipo de dinámicas no son lo más importante, un año masónico no debería estar determinado por qué tan bien salió el aniversario.
La recomendación es desarrollar otras actividades que complementen, a lo largo de todo el año, la experiencia de los hermanos y de sus familias. Finalmente, vale la pena recordar que la masonería es una experiencia que vale la pena disfrutar a plenitud y que, si nos limitamos a un día «especial» del año, entonces no vale la pena.
6. Aprende a delegar funciones
El Venerable Maestro ejerce una labor de dirección, esto es innegable, sin embargo, algunos Venerables Maestros caen en el error de concentrar sus funciones y no aprenden a delegar.
Las logias masónicas son cuerpos compuestos por muchos miembros, con cualidades y personalidades diferentes que vale la pena explotar. El Venerable Maestro ideal sabe del potencial de sus miembros e intenta desarrollarlas para el beneficio colectivo.
Por ejemplo, si sabemos que un hermano es muy bueno ejecutando un ritual, vale la pena colocarlo en una posición donde le sea útil a la logia. También, es importante comprender que las funciones administrativas deben ser delegadas a los oficiales destinados para estas.
El ejemplo más claro es el del Secretario y el Tesorero; estos oficiales concentran el núcleo administrativo de la logia y el Venerable Maestro debe permitir que cumplan con su función.
Muchas logias se enfrentan a Venerables Maestros que influyen en la toma de decisiones sobre dinero p la administración de la logia. Vamos, se han dado casos en los que el Venerable Maestro cobra las aportaciones y las gasta a su vez.
7. Al Venerable Maestro se le recuerda por su dirección, no por sus logros
La dirección de una logia masónica es la función del Venerable Maestro, pero esto no siempre es claro cuando se lleva a la práctica. Dirigir una logia no es una tarea simple y mucho menos si no entendemos de qué se trata. En estos casos cometemos errores como una constante competencia con los «años anteriores» o con la constante necesidad de que «su año» sea recordado.
La correcta dirección del grupo y el enfoque que se le da a los trabajos tiende a convertirse en el sello personal de cada Venerable Maestro. Aprender a conducir los trabajos es un arte, pues las tenidas fácilmente se pueden convertir en sesiones aburridas o tediosas. Tampoco es bueno llegar a los excesos y convertirlas en centros de debate en donde todos salgan disgustados por una discusión acalorada.
La recomendación que hacemos es aprender a leer los momentos de la logia y los deseos del grupo. Pues habrá oportunidades en que la mayoría no desee realizar alguna actividad o prefieran una sesión más ligera. Esta es una habilidad que se aprende con el tiempo pero, que si se domina, trae muy buenos resultados.
8. Comparte los logros con todos los hermanos
Las metas y los logros de una logia siempre son uno de los sueños y objetivos que tienen los Venerables Maestros al inicio de su año. Algunos incluso preparan campañas en torno de enfoques para convencer a los hermanos de votar por ellos. Lo cierto, es que no siempre se llega a los objetivos planteados y que en algunas ocasiones estos objetivos no son deseo de la logia.
Las logias masónicas que logran alcanzar objetivos como colectividad, son logias que destacan en sus comunidades y entre las demás logias como grupos «fuertes». A menudo, estas logias, son laureadas y su Venerable Maestro es reconocido como un gran líder. Pero cuidado, no siempre es necesario que el Venerable Maestro tome el protagonismo ante los logros colectivos.
Lo mejor que se puede hacer en los casos de éxito de una logia, es compartirlo con el resto del grupo y entender que, si bien es cierto que las logias tienen una cabeza, esta no es responsable de todo. Esto, refuerza el enfoque del punto anterior, pues un líder al que vale la pena seguir es uno que reconoce el esfuerzo de todos.
9. Un buen Venerable Maestro comprende que no es «su año»
Comprender que este no es «nuestro año» sino el año tal de nuestra logia, nos va a dar un mejor enfoque sobre lo que se espera de nosotros.
No se trata de que nos esforcemos en dejar nuestra huella en la historia de la logia; se trata de que propiciemos las condiciones para que la logia por sí misma brille.
Lamentablemente, cada vez es más común que el ego de un Venerable Maestro entorpezca los deseos de las logias y las lleve a realizar actividades que no quieren o no tienen planeadas.
La recomendación para quien desea mejorar como Venerable Maestro es dejar que sean otros los que se lleven el crédito, no hay mejor líder que aquel que comparte el éxito con todos.
10. Escucha las necesidades de tu logia
Las logias masónicas tienen una personalidad, así como los individuos que las componen. Un Venerable Maestro que es empático con esta realidad, marca la diferencia entre un año productivo y uno para el olvido. Para realizar este tipo de análisis conviene observar a cada hermano y estudiar sus puntos fuertes, sus puntos débiles y sus deseos.
Muchas veces para lograr este cometido, es crucial que el Venerable Maestro se acerque por separado a cada uno para preguntar sobre sus expectativas, deseos y molestias, sólo así se llega a conocer al grupo que se dirige.
Este tipo de dinámicas favorece el desarrollo individual de los hermanos y además, contribuye a que el conjunto crezca de manera equilibrada. La única advertencia ante este tipo de ejercicios es la de comprender que no se le puede dar gusto a todos y que, no siempre el deseo de uno, es lo mejor para la mayoría. Estudia lo que conviene implementar y lo que no.
11. El Venerable Maestro ideal gobierna para todos
Quizá el consejo más importante de todos y el que algunos Venerables Maestros dejan de lado. Comprender que las personalidades de una logia son diferentes también implica saber que los hermanos tienden a agruparse con sus afines.
Esto va de la mano con la formación de pequeños grupos en las logias; si bien es cierto que estos grupos no deberían existir, es una realidad que los hay. Hay hermanos que gustan más de una dinámica que de otra y esto no lo podemos controlar.
Ante esta realidad, el Venerable Maestro debe comprender que, si bien puede decantarse por uno u otro enfoque de los grupos, también debe prestar atención a lo que el otro conglomerado tiene para ofrecer. Esto garantiza que la logia tenga un líder que escucha y que no impone. Además, favorece que no se polarice más un ambiente ya dividido.
Finalmente, si un Venerable Maestro no reconoce que se debe gobernar para todos, entonces quizá, no debería gobernar para ninguno.

miércoles, 27 de octubre de 2021

A CUBIERTO

 GUILLERMO WIND

“A CUBIERTO”


QQ•°• HH•°• La expresión de "Estar a Cubierto", es cuando no hay temor alguno de la indiscreción de los profanos y esta constituye una condición indispensable para que una Logia pueda dar inicio a sus trabajos. Esta condición se refiere tanto al aspecto exterior como al interior.


El primero alude a las indiscreciones de los profanos y el segundo, o sea en el interior del Templo, concierne a la calidad de los Masones presentes y a las actitudes que como tales deben demostrar.


El escritor W. Cox Learche, en su obra La Regularidad Masónica en una Nueva Luz, considera la necesidad de utilizar el Guarda Templo Exterior o Externo, con la misión de "excluir elementos extraños al organismo de la Logia, para facilitar la concentración mental necesaria para esta clase de trabajo y el estado de Armonía grupal que debe reinar entre los que participan de los trabajos, en consonancia con el objetivo de la Masonería.


Este mismo autor expresa lo siguiente: "El Guarda Templo Externo es a la Logia lo que el mandil al Masón. Ambos representan el mundo exterior, nuestra túnica de piel o nuestro cuerpo físico. Ambos son, por lo mismo, indispensables para trabajar en Logia, porque no se puede trabajar en ella sin un cuerpo físico. Así como el Masón está desvestido sin el mandil, el Templo también lo está cuando no se halla cubierto por un Guarda Templo Exterior.


Es por esto que el primer deber para poder trabajar en Logia en forma Regular es que el Templo esté Cubierto".


QQ•°• HH•°• En Venezuela , por lo general las Logias contemplan la presencia del Guarda Templo Interior, quien simboliza, "La facultad que se encuentra al umbral de nuestra CONCIENCIA, la que tiene que vigilar que no ingresen en la misma, errores profanos y todos aquellos pensamientos que no reciben la aprobación de su Ser más elevado (el Venerable Maestro)".


En otros libros, se nos dice "esta expresión tiene raíces en la Antigua forma de las Logias, en las cuales había tres ventanas, pero ninguna puerta, efectuándose su entrada por la cubierta o tejado, en el que se quitaban unas cuantas tejas para entrar, y cuando se encontraban todos los obreros dentro, lo volvían a cubrir". De allí la expresión del Venerable Maestro, al solicitar al Primer Vigilante, que se cerciore si la Logia está debidamente cubierta.


En la obra "Mis Tres Pasos", se expresa lo siguiente: "Así el espíritu llama a la Inteligencia, que lo enlaza con los mundos inferiores; la Inteligencia recurre al doble etéreo, quien a su vez ordena al cuerpo físico que vea como están las cosas en el mundo exterior y recibe la satisfactoria respuesta de que la Logia se encuentra a Cubierto".


“El Ritual Masónico demanda estar a cubierto de cualquier comunicación con el exterior, así como vigilar para estar únicamente entre Iniciados y tomar una multitud de precauciones, casi mágicas; ello es justamente para dar a respetar los Ritos, que datan de muchos milenios.


Cuando todos los preliminares a este respecto han sido terminados, el Venerable Maestro, da los golpes que repiten los Vigilantes. A este llamado al G•°•A•°•D•°•U•°•, el Espíritu Superior, desciende en medio de un Silencio religioso y no podrá olvidarse esta presencia invisible al respetar y, sobre todo, al recordar la razón de esa reunión".


QQ•°• HH•°• Es importante resaltar que la apertura de la Logia, para dar inicio a los trabajos, es una ceremonia que debe llevarse a cabo siguiendo de manera estricta los pasos establecidos en el Ritual, de manera que se cumpla con el simbolismo allí establecido, no sólo en el Plano Externo, sino también en el Interno de cada uno de los participantes.


El Venerable Maestro, debe contar para ello con el apoyo CORDIAL y SINCERO, no solo de las Dignidades y Oficiales del Taller, sino de todos los Hermanos, cuya ayuda es fundamental, de importancia y significado. Cuando un miembro de la Logia, decide asistir a la Tenida, debe ir preparado y con un propósito bien definido y claro, de no ir a recibir solamente, sino más bien a dar.


*Debe ir con la firme determinación de dejar fuera del Templo todo cuanto pueda impedir que esta, no se encuentre verdaderamente*


"A CUBIERTO", en el momento de Abrir los Trabajos de la Logia. QQ•°• HH•°• Es tan importante que estemos a cubierto, ya que significa que estamos en seguridad, bien guardados y libres de toda ingerencia o mirada profana.


Una vez cerciorados de que el Templo se halla a cubierto, tanto Interior como exteriormente, se procede a la apertura de los trabajos, con sujeción a las fórmulas prescritas por el Ritual.


¿Y que podríamos señalar en este momento en relación con profanar los trabajos?


SENCILLAMENTE, SE PROFANA, CUANDO LOS MASONES ACTÚAN CON DESPRECIO, SUPREMACÍA, ARROGANCIA, FANATISMO, CON EL EGO, CON LA IMPOSICIÓN DE OTROS RITOS Y COSTUMBRES, E IRRESPETO, LLEGANDO INCLUSO A ROMPER LOS PRINCIPIOS DE FRATERNIDAD, ESTABLECIDOS EN LA ORDEN.


jueves, 20 de mayo de 2021

*LOS HERMANOS NO TE ESCUCHAN, TE OBSERVAN”


*LOS HERMANOS NO TE ESCUCHAN, TE OBSERVAN”
* Carlos Vera Quintana
Cuando pensabas que no te veía, te vi actuar con prudencia ante una situación complicada, e inmediatamente entendí el valor de la tolerancia.
Cuando pensabas que no te veía, te vi preparar el templo y disponer las ceremonias para promover el Egregor en nuestros trabajos, y entendí la importancia del simbolismo y de los rituales.
Cuando pensabas que no te veía, te escuché exponer con solvencia una plancha de tu autoría, y comprendí la importancia de crear y plasmar tu propio pensamiento antes que solo copiar y pegar.
Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por los hermanos sanos y enfermos, presentes y ausentes, y aprendí el verdadero sentido de la fraternidad y la solidaridad.
Cuando pensabas que no te veía, te vi aportar a la sociedad con tu accionar donde quiera que estuvieras, y aprendí que la trascendencia de la Orden se logra trascendiendo cada uno de nosotros.
Cuando pensabas que no te veía, te sentí crítico e inconforme con las injusticias y comprendí el verdadero significado de luchar contra las tiranías.
Cuando pensabas que no te veía, te vi mostrar respeto a tus mayores y aprendí la importancia de caminar un paso a la vez bajo su guía.
Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con responsabilidad tus funciones, y aprendí el verdadero sentido de ocupar un cargo para servir y no para envanecerse.
Cuando pensabas que no te veía, Te vi formando Hermanos y entendí la importancia de los nuevos liderazgos.
Cuando pensabas que no te veía, me encuentro replicando tus enseñanzas y puedo decir con orgullo que la masonería hizo su efecto en mi, como tu hiciste tu efecto en la Orden.
¡Gracias por toda aquello que me mostraste, cuando pensabas que no te veía!
*NO TE PREOCUPES SI PARECE QUE TUS HERMANOS NO TE ESCUCHAN... ELLOS TE OBSERVAN TODA LA VIDA*
Con afecto y admiración para esos Hermanos mayores que siempre veo, aunque a veces parezco no escuchar.

 

domingo, 16 de mayo de 2021

Ser Maestro Masón

 


Ser Maestro Masón es ser Hombre intelectual, con sabiduría, no solo por los conocimientos adquiridos dentro y fuera de la Orden, sino también por la experiencia de la vida que le permite la superación espiritual, precisamente por esa combinación de conocimientos que adquiere un Hombre ya calmo y reflexivo, propio de una transitada edad biológica natural; capaz de seguir una regla de conducta firme y con coherencia, especialmente entre lo que piensa y lo que hace y que indudablemente le permitirá adquirir la virtud de ser Integro, porque la integridad en un Masón, genera confianza, la confianza genera influencia y la influencia es sinónimo de liderazgo.

lunes, 19 de abril de 2021

EXCOMUNION: CATOLICISMO E IGLESIA

 

Osvaldo Literas

La relación entre algunas religiones y la masonería a menudo ha sido conflictiva.

La masonería se define a sí misma como adogmática, dejando libertad a sus miembros de profesar la religión que cada uno decida o no profesar ninguna. Su posición favorable a la libertad de conciencia y su posición contraria al clericalismo político le ha supuesto, a lo largo de su historia, la crítica por parte de distintas confesiones religiosas, especialmente del cristianismo y del islam. La relación con las diferentes expresiones protestantes ha sido, notoriamente, más pacífica.

Los estados confesionales tanto cristianos como musulmanes han reprimido la masonería de diferentes formas: desde el simple acoso, pasando por penas de prisión para los masones, llegando a la pena de muerte por el simple hecho de ser masón

Las acusaciones que, desde el ámbito de estas Iglesias, se dirigen a la masonería suelen ser de ateísmo, de relativismo moral y filosófico, de promover una religión previamente estigmatizada (por ejemplo, el judaísmo) y hasta de adoración del Diablo.

El siglo XVIII fue para la masonería –nacida en 1717– un período de zozobra y persecución, la Santa Sede no fue la primera ni la única en condenar y prohibir la masonería en dicho siglo.

En 1735 lo hicieron los Estados Generales de Holanda, en 1736 el Consejo de la República y Cantón de Ginebra; en 1737 el Gobierno de Luis XV de Francia y el Príncipe Elector de Manheim en el Palatinado; en 1738 los magistrados de la ciudad de Hamburgo y el rey Federico I de Suecia; en 1743 la emperatriz María Teresa de Austria, en 1744 las autoridades de Avignon, París y Ginebra; en 1745 el Consejo del Cantón de Berna, el Consistorio de la ciudad de Hannover; en 1748 el gran sultán de Constantinopla; 1751 el rey Carlos VII de Nápoles (futuro Carlos III de España) y su hermano Fernando VI de España; en 1770 el gobierno de Berna y Ginebra; en 1784 el príncipe de Mónaco y el elector de Baviera Carlos Teodoro; en 1785 el gran Duque de Baden y el emperador de Austria José II; en 1794 el emperador de Alemania Francisco II, el rey de Cerdeña Víctor Amadeo, y el emperador ruso Pablo I; en 1798 Guillermo III de Prusia, etc., por nombrar a sólo los más conocidos.

En este contexto las prohibiciones y condenas de Clemente XII, en 1738, y de Benedicto XIV, en 1751, no son más que otros tantos eslabones en la larga cadena de medidas adoptadas por las autoridades europeas del siglo XVIII.

Es cierto que tanto Clemente XII como Benedicto XIV, a los motivos de seguridad del Estado –es decir, a los motivos políticos– añadieron otro de tipo religioso, cual fue el que las reuniones de masones eran «sospechosas de herejía» por el mero hecho de que los masones admitían en las logias a individuos de diversas religiones, es decir, a creyentes católicos y no católicos, con tal de que pertenecieran a alguna religión monoteísta

En todos estos casos se constata que las razones alegadas por unos y otros, que corresponden a gobiernos protestantes (Holanda, Ginebra, Hamburgo, Berna, Hannover, Suecia, Dantzig y Prusia), a gobiernos católicos (Francia, Nápoles, España, Viena, Lovaina, Baviera, Cerdeña, Portugal, Estados Pontificios…), e incluso islámicos (Turquía), se reducen al secreto riguroso con que los masones se envolvían, así como al juramento hecho bajo tan graves penas, y sobre todo porque toda asociación o grupo no autorizado por el gobierno era considerado ilícito, centro de subversión y un peligro para el buen orden de los Estados.

No obstante, a excepción de Roma y en los países donde estaba implantada la Inquisición, la mayor parte de estas prohibiciones apenas tuvieron vigencia en el siglo XVIII, dado el desarrollo y prestigio que, a pesar de todo, fue adquiriendo la masonería y la pertenencia a ella de importantes hombres de nobleza y el clero, y en algún caso, incluso de soberanos.

Se puede notar la gran diferencia existente entre los países anglosajones donde la masonería adquirió un gran prestigio social, con aquellos llamados países católicos, donde los ideales de la masonería, fueron confundidos e identificados en gran medida con el liberalismo por parte de la Iglesia católica, hicieron que la misma y los gobiernos absolutistas de la época tuvieran una dura reacción en contra de la Masonería al identificarlos erróneamente con los iluminados bávaros, los jacobinos, carbonarios y otros por el estilo-

Desde Pío VII, en 1821, con su Constitución Ecclesiam Christi, hasta la Humanum genus (1884) de León XIII, la masonería fue identificada por Roma como una sociedad clandestina cuyo fin era «conspirar en detrimento de la Iglesia y de los poderes del Estado», con lo que hubo sin más una identificación a priori de la masonería con las sociedades patrióticas que en unos países luchaban por la independencia de los pueblos y en otros, como en Italia, por la unificación, por lo que  atrajeron la atención de los papas que vieron amenazado su poder temporal.

En el siglo XIX. La aparición de las sociedades patrióticas o políticas, por un lado, y el impacto de la revolución francesa en los soberanos absolutistas de la Europa del Congreso de Viena que no se resignaban a perder su poder, fueron objeto de una especial preocupación por parte de Roma.

Esta identificación de masonería como una sociedad que «maquina contra la Iglesia o contra las potencias civiles legítimas» sólo se puede comprender desde la óptica de la problemática planteada en Italia por la famosa «cuestión romana» o pérdida de los Estados Pontificios.

Un movimiento de aproximación de la Iglesia católica hacia la masonería ocurrió en 1960, cuando asume como pontífice el cardenal Angelo Roncalli con el nombre de Juan XXIII. quien da su anuencia para que se proceda a la realización de estudios sobre las sociedades esotéricas e iniciáticas en sus relaciones con la Iglesia. En 1962, se desarrolla el Concilio Vaticano II, donde marcarán un hito las intervenciones del monseñor Sergio Méndez Arceo durante la 31a. y 71a. congregaciones generales, en las que pidió que se tratara la cuestión de la actitud de la Iglesia para con las sociedades secretas y, en concreto, con la masonería. También se levantaron voces para modificar la posición de la Iglesia con respecto a la masonería, suprimiendo textualmente el canon 2335, con lo que la masonería quedaba libre del veto de la autoridad eclesiástica

Con el tiempo y curadas esas viejas heridas, lo cierto es que mediante un documento fechado el 19 de julio de 1974 por el cardenal Seper, prefecto de la Congregación para  Doctrina de la Fe, por primera vez, desde la excomunión de 1738, la Santa Sede admitía públicamente la existencia de masonerías exentas de contenido contrario a la Iglesia y, por lo tanto, sobre las que su pertenencia no llevaba consigo la pena de excomunión. Dicho de otra forma, se reconocía que la excomunión lanzada hacía dos siglos tenía su explicación en un contexto de problemas políticos y de luchas religiosas.

Es claro que con el documento del cardenal Seper se dejaba entender que la excomunión contra los masones solamente era válida en aquellas logias que obraran expresamente contra la Iglesia; «Por tal motivo se puede, con seguridad, aplicar la opinión de aquellos autores que mantienen que el canon 2335 afecta solamente a aquellos católicos inscritos en asociaciones que verdaderamente conspiran contra la Iglesia».

El 26 de noviembre de 1983, la Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida por el Prefecto Cardenal Joseph Ratzinger (posteriormente elegido papa con el nombre de Benedicto XVI) emitió una Declaración sobre la masonería firmada por Juan Pablo II, que confirmaba el juicio negativo de la Iglesia Católica sobre la masonería, la prohibición para los fieles católicos de afiliarse a las logias bajo la pena de caer en pecado grave y no poder comulgar.

Conviene saber que tanto la «Declaración» de 1983, como las «Reflexiones» de 1985, se inspiraron en un documento tan reaccionario y erróneo como la Declaración que los obispos alemanes habían hecho pública el 28 de abril de 1980 contra la masonería. De hecho más bien asumieron sus puntos fundamentales, como el supuesto relativismo y el concepto de la verdad en la masonería, las acciones rituales, la visión que los masones tienen del mundo, etc. El punto de partida es gravemente erróneo al considerar a la masonería como una religión o pseudoreligión y a los rituales masónicos como si tuvieran un carácter sacramental.

Lo cierto es que la masonería no es, ni ha sido nunca, una religión. Es una sociedad laica, con una finalidad filantrópico- cultural, que tiene un ideario de fraternidad universal y perfeccionamiento del hombre, lo suficientemente amplio y ambiguo en sus formulaciones para que tengan en ella cabida hombres de diferentes creencias y opiniones políticas, sin que esto suponga indiferentismo ni sincretismo, sino simplemente tolerancia y respeto con relación a la libertad de pensar y creencias de los demás. Es una asociación en la que tienen cabida todos los creyentes, es decir, no ateos, sean éstos cristianos católicos, musulmanes, hebreos, budistas…

A modo de informe y conclusión, el significado de la palabra excomunión según el diccionario masónico es un

Anatema lanzado contra la Francmasoneria  por los Papas Clemente XII, Pio VII,  Leon  XIII y Pio IX, suponiéndola enemiga de la paz de los Estados y de la religión cristiana. Como esta suposición es falsa, cae por su propia base el anatema y faltando la causa, falta el efecto, por lo cual, no habiendo tal  enemistad, no existe la excomunión. Es pues, un error craso creer que los masones

se hallan  excomulgados realmente. Lo estarían si fueran ciertas las bases o motivos del anatema, pero no los son.

Documentos pontificios que condenan la masonería

Siglo XVIII[

Clemente XII - 

(Florencia, 7 de abril de 1652-Roma, 6 de febrero de 1740). Papa n.º 246 de la Iglesia católica entre 1730 y 1740.

•  Primer decreto papal en contra de la Masonería: bula In Eminenti Apostolatus Specula o In Eminenti.- 1738

• Benedicto XIV –

• Providas romanorum  (Bolonia, 31 de marzo de 1675 - Roma, 3 de mayo de 1758) fue el papa nº 247 de la Iglesia católica entre 1740 y 1758.1751

Siglo XIX

Pío VII –

Ecclesiam a Jesu Christo - 1821    Este documento entre otras cosas dice que los francmasones han de ser excomulgados, por sus conspiraciones contra la Iglesia y el estado.

• León XII - Quo Graviora - 1826

• Pío VIII - Traditi Humilitati - 1829

• Gregorio XVI - Mirari Vos - 1832.

Pío IX

• Qui Pluribus - 1846.

• Quibus quantisque malis - 1849

• Quanta cura - 1864

• Multiplices inter - 1865

• Apostolicæ Sedis - 1869

• Etsi multa - 1873

León XIII[

• Etsi Nos - 1882

• Humanum Genus - 1884 - Encíclica

• Officio Sanctissimo - 1887 - Encíclica

• Ab Apostolici - 1890

• Custodi di quella fede - 1892 - Encíclica

• Inimica vis - 1892 - Encíclica

• Praeclara Gratulationis Publicae - 1894

• Annum ingressi - 1902 -

"LA ESCRITURA RESPONDE A UNA VOZ INTERIOR"

Por  Guillermo Jaim Etcheverry

En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan  la grafía. En Francia  también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros.

Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología, la pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar.

En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras.

Por su parte, el escribir en letra de imprenta implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración.

Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros.

Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable. Los sistemas de escritura deberían convivir, precisamente por esa calidad que tiene la grafía de ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas. Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo. 

Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta. Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere.

En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva.

Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en  la revista Time  , titulado: Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, "nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos abandonado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia.

La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer". Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo...

El autor es educador y ensayista.

Propósito: Que llegue a maestros, educadores en general y -por supuesto- padres de familia y/o abuelos con niños en edad escolar.

*EL DOMINIO.*

Uno de los propósitos de la Masonería es enseñar al masón a dominar sus pasiones y emociones.

Mientras que en Logia, el "signo gutural" es la actitud que transforma este dominio en ejercicio.

El masón, en primer lugar, aprende en sus primeros años de actividad a dominarse a sí mismo, para luego poder "dominar" todos los aspectos de la naturaleza y de su prójimo.

Las emociones emergen repentinamente, atrapando al Masón sin darse cuenta, y por esta razón mantiene, de pie y en orden, la postura adecuada para dominar estas emociones.

Las pasiones ya son residuales; cuando el masón entra al templo, todavía tiene las pasiones del mundo profano, que no pudo eliminar cuando estaba en el atrio.

El masón debe aprender a dominarse a sí mismo; sereno, tranquilo, sabrá comportarse como un elemento conciliador, tranquilo y sabio.

Las emociones del momento son traicioneras; quien tenga un genio, comúnmente llamado "fusible corto", debe esforzarse por dominarse, y solo entonces alcanzará un nivel de perfección.

El control en Logia reflejará el control dentro de su familia y su profesión, y así la felicidad estará cerca.

Breviário Maçônico / Rizzardo da Camino, - 6. Ed. – São Paulo. Madras, 2014, p. 128.

19 de abril.

lunes, 8 de marzo de 2021


 

¿QUÉ TIPO DE EGO TENGO?

EGO SABELOTODO: Es aquel ego que siempre cree tener la razón, le gusta dar consejos sobre todo, siempre contesta aunque no sepa, cree tener respuesta para todo, no se puede quedar callado....

EGO INSACIABLE:
Es el ego “centro de mesa”, no le gusta pasar desapercibido, hace cualquier cosa para llamar la atención....

EGO INTERRUPTOR:
Su necesidad de autorreferencia es tan fuerte que interrumpe permanentemente, nunca deja que los otros terminen de hablar....

EGO ENVIDIOSO:
Es el que no soporta los triunfos y éxitos de otros. Degrada a los que cree que son mejores que él...

EGO PRESTIGIOSO:
Es el ego que busca aplausos, reconocimiento y admiración en todo lo que hace. Siempre quiere ser el mejor. Frecuentemente les dice a los demás: “te lo advertí”, “yo sabía”, “te lo dije, pero tú nunca me escuchas”, etc...

EGO JINETE:
Se monta de lo que dicen otros. Se aprovecha de los datos de los demás para su propio beneficio. Saca partido de lo que otros dicen para estructurar sus propias intervenciones. Es copión y usurpador....

EGO SORDO:
Nunca escucha, le gusta hablar sólo a él, habitualmente finge escuchar...

EGO MANIPULADOR:
Es aquel ego astuto que siempre se las arregla, ya sea tergiversando, acomodando, engañando, mintiendo o justificando para que las cosas resulten siempre a su favor...

EGO ORGULLOSO:
Es aquel ego competitivo, discutidor, que no le gusta perder...

EGO PREMENTAL (silencioso):
Es aquel ego que calladamente tiene un discurso paralelo, es criticón, hipócrita y enjuiciador...

FRASES DE FRANCMASONERÍA 24-SETIEMBRE-2026